La cicatriz convertida en imagen

Soy la que ven.

Eso me diferencia de mis hermanas, que viven en lugares donde solo llegan los médicos o la ropa. Yo estoy aquí, donde cualquiera puede señalar con el dedo. Aquí, donde él mismo se desabotona la camisa cuando alguien lo pide.

Y lo piden.

Lo siguen pidiendo.

Primero en México. Luego en Texas. Luego más al norte, donde la gente hace cola para verme como si yo fuera un milagro o un monstruo.

Aprendo cosas de tanto que me miran.

Aprendo que una herida que se exhibe deja de ser herida y se convierte en signo. Aprendo que el cuerpo que sobrevive a su propia ejecución pertenece desde entonces a todos los que lo ven.

Aprendo que ser imagen es una forma de seguir muriendo: despacio, sin sangre, en pequeñas dosis de mirada ajena.

Mis hermanas hablan de la bala.
Yo hablo de después.

I am the one they photograph. The one they point at. The one they share.
They translate me badly: miracle, monster, survivor.
I have been an image longer than I was a wound.

Deja un comentario